Cuando el cine comenzó a hablar en la ciudad

16.03.2020


Fue el Teatro Cervantes el cinematógrafo que estrenó la primera película hablada en la ciudad en 1931


La cinta elegida para la puesta de largo del sonoro fue 'El General Crack'


El Cervantes de la calle Ancha inauguró el cine sonoro en la capital en 1931. / L.A.D.C.

Y un día los actores y actrices que hicieron del cine el séptimo de los artes hablaron. Ya no bastaba con gestualizar una emoción, una sensación, el miedo, la alegría... El público necesitaba escuchar a los protagonistas del celuloide, lo cual supuso un cambio radical, no sólo artístico -la película Cantando bajo la lluvia ( Singin' in the Rain, 1952), de Stanley Donen, refleja a la perfección el drama que supuso el sonoro para numerosas stars-, sino para la industria. Además de la revolución tecnológica necesaria para que el cine se escuchara, su puesta en marcha requirió de una tremenda inversión a la hora de los rodajes... y por supuesto, de la exhibición de los modernos filmes. Las salas tuvieron que dotarse de nuevos equipos, que para aquellos tiempos no eran, digamos, económicos. Y menos en una situación de carestía que se vivía en el país.

Pues bien, la primera película sonora del mundo, El cantor de jazz (The jazz singer, 1927), de Alan Crosland, llegó a España con dos años de retraso, puesto que su estreno se produjo en Madrid, en el cine Callao, el 13 de junio de 1929, pero curiosamente, en versión muda, porque en aquel momento no se contaba con los equipos de proyección sonoros.

Sin duda, los aficionados al cine de Barcelona fueron más afortunados, ya que en septiembre de aquel mismo año se estrenó La canción de París (Innocents of Paris, 1929), de Richard Wallace, en el cine Coliseum, pero ya con un equipo de proyección sonora de la Western Electric. La espera, en este caso, valió la pena.

Desde entonces, la expansión del cine sonoro fue imparable, pero no excesivamente rápida: se estima que para 1934 el cambio tecnológico estaba finalizado en la práctica totalidad del país.

En Albacete

Pero, ¿cuándo escucharon por fin los albacetenses las películas habladas? Tan feliz acontecimiento para la época llegó en 1931, en concreto, el 20 de noviembre. Y el cinematógrafo que tuvo tal honor fue el Teatro Cervantes. Cabe recordar que esta sala fue consecuencia de la sociedad que en 1918 formaron Eduardo Serna Bódalo y el entonces arquitecto municipal, Daniel Rubio Sánchez, que realizó el proyecto. El espacio escogido para levantar este espectacular teatro se situaba en la calle Mayor, 40, esquina con Tesifonte Gallego, donde en la actualidad se encuentra un comercio de la cadena Sfera -antes, El Corte Inglés, Galerías Preciados y Fontecha y Cano-, una casa propiedad de Julio Martínez Parras

Hay que recordar que fue el 19 de marzo de 1919 cuando se inauguró el Teatro Cervantes con la comedia de Jacinto Benavente, La propia estimación, que representó la Compañía de Felisa Herrero y Pedro Codina.

Su interior era muy de la época. "decorado y amueblado con mucho confort", la sala tenía 14 palcos, 416 butacas, 28 delanteras y 100 asientos de principal, 25 delanteras y 145 asientos de piso segundo y 80 entradas generales.

Cartel de la película El general Crack, primera película sonora estrenada en Albacete.

Pero, evidentemente, uno de los acontecimientos más importantes -quizá, el más importante- de los que se vivieron en este Cervantes en sus 16 años de vida fue traer a los albacetenses el cine sonoro. Como se ha apuntado, fue el 20 de noviembre de 1931, y la película elegida fue El General Crack (General Crack, 1929), de Alan Crosland, con John Barrymore, Arnita Marian Dixon, Loweel Sherman y Andrés de Segurola. Esa cinta pasó con anterioridad por cines de Madrid y Barcelona, donde aguantó durante varias semanas.

¿Conoces a tu mujer? fue la segunda película sonora proyectada en el Teatro Cervantes, ya "completamente hablada en español".

Y un par de días después se proyectó ¿Conoces a tu mujer? (1931), película "completamente hablada en español", según se indicaba en los programas de mano que se distribuyeron por parte del Cervantes. Además, se hizo una promoción especial, con las entradas a 0,75 pesetas la localidad. Se da la circunstancia de que esta película, de la Fox, se rodó en Hollywood, bajo la dirección de David Howard, y que contaba en el reparto con Carmen Larrabeiti, Rafael Rivelles y Miguel Ligero. Esta cinta fue una de las muchas que se rodaron en la meca del cine por parte de actores y actrices de España para el público de habla hispana.

Tal fue la abundancia de títulos que se fueron estrenando esos meses que la empresa decidía instalar en 1932 un nuevo equipo de proyección apropiado para estas películas. Con posterioridad, ese nuevo equipo sonoro terminaría en otro cine de la capital... pero ese es otro Cuento de Cine.

Por cierto, que el Teatro Cervantes cerró sus puertas en 1935 -la competencia de un cine a la última, como era el Capitol, era mucha-, y su orden de demolición llegó en 1950 ante su estado ruinoso, según el acuerdo adoptado por el Ayuntamiento, presidido entonces por Luis Martínez de la Ossa como alcalde.