Raquel Meller 'inauguró' el cine sonoro en Albacete

04.04.2021

Fue el Teatro Cervantes el cinematógrafo que estrenó el nuevo sistema en la ciudad en 1930


Para comenzar, además del noticiario de la Fox y una de opera con Richard Bonelli, una revista musical y un corto de la popular artista aragonesa, 'La mujer del torero'


Raquel Meller y Richard Bonelli protagonizaron las primeras imágenes sonoras proyectadas en Albacete.

El Cervantes de la calle Ancha inauguró el cine sonoro en la capital en 1930. / L.A.D.C.

Y un día los actores y actrices que hicieron del cine el séptimo de los artes hablaron. Ya no bastaba con gestualizar una emoción, una sensación, el miedo, la alegría... El público necesitaba escuchar a los protagonistas del celuloide, lo cual supuso un cambio radical, no sólo artístico -la película Cantando bajo la lluvia ( Singin' in the Rain, 1952), de Stanley Donen, refleja a la perfección el drama que supuso el sonoro para numerosas stars-, sino para la industria. Además de la revolución tecnológica necesaria para que el cine se escuchara, su puesta en marcha requirió de una tremenda inversión a la hora de los rodajes... y por supuesto, de la exhibición de los modernos filmes. Las salas tuvieron que dotarse de nuevos equipos, que para aquellos tiempos no eran, digamos, económicos. Y menos en una situación de carestía que se vivía en el país.

Pues bien, la primera película sonora del mundo, El cantor de jazz (The jazz singer, 1927), de Alan Crosland, llegó a España con dos años de retraso, puesto que su estreno se produjo en Madrid, en el cine Callao, el 13 de junio de 1929, pero curiosamente, en versión muda, porque en aquel momento no se contaba con los equipos de proyección sonoros.

Sin duda, los aficionados al cine de Barcelona fueron más afortunados, ya que en septiembre de aquel mismo año se estrenó La canción de París (Innocents of Paris, 1929), de Richard Wallace, en el cine Coliseum, pero ya con un equipo de proyección sonora de la Western Electric. La espera, en este caso, valió la pena. Desde entonces, la expansión del cine sonoro fue imparable, pero no excesivamente rápida: se estima que para 1934 el cambio tecnológico estaba finalizado en la práctica totalidad del país.

Recorte de prensa que da cuenta del estreno del cine sonoro en Albacete en el Teatro Cervantes.

En Albacete

Pero, ¿cuándo escucharon por fin los albacetenses las películas habladas? Un repaso en profundidad a la siempre infalible hemeroteca aporta una novedad que aclara de una vez por todas cuándo llegó el cine sonoro a la ciudad. Como se venía manteniendo desde hacía años, fue el Teatro Cervantes la sala que tuvo el honor de presentar en primicia el cine parlante a los albacetenses. Pero no fue en 1931, sino en 1930.

Así lo atestiguan las crónicas de los diarios locales. De hecho, El Defensor de Albacete, de fecha 11 de marzo de 1930, martes para más señas, asegura en primera página: "Hoy, sensacional acontecimiento en este teatro", refiriéndose a continuación a la "presentación del cine sonoro", para lo que se eligió el siguiente programa: Revista Actualidades Movietone, una especie de noticiario del momento editado por la norteamericana Fox, que dio paso a unos minutos musicales, el prólogo de la ópera Pagliacci a cargo del barítono Richard Bonelli; La mujer del torero, un cuplé cinematográfico interpretado por la popularísima Raquel Meller y rodado en Nueva York, y la revista Follies 1929 de Movietone, completaron la programación que supuso la puesta de largo del cine parlante en la ciudad. "No faltéis -añadía el anuncio en el periódico-, es un espectáculo de hoy para el público de hoy. Nadie debe quedarse sin ver el cine sonoro". Y para ello, dos sesiones, a las 18 y a las 22 horas, para las que se colocaron los carteles de "No hay billetes".

Al día siguiente, el mismo periódico daba cuenta del estreno del avance tecnológico para el séptimo arte, "escuchamos por vez primera proyecciones de verdadero cine sonoro", eso sí, el redactor puso algunas pegas al programa, excepción hecha de la revista Follies 1929, que tildaba de "colosal" por sus "bellezas de fotografía y excelentes partes de canto y música", lo que provocó el "entusiasmo" de los albacetenses.

Publicidad de un programa similar al que estrenó el cine sonoro en el Teatro Cervantes. / FILMOTECA DE CATALUNYA y MOVIEPOSTERDB.COM

Pero como toda novedad, el arranque tuvo su dificultad, y si el pase vespertino funcionó correctamente, el nocturno fue un fiasco técnico, por lo que los responsables del Teatro Cervantes volvieron al cine silente en sus sesiones del 12 de marzo, miércoles, para recuperar las sesiones sonoras el jueves, 13 de marzo, con la cinta musical y hablada Letra y música, de Lois Moran, y la repetición de la revista sonora Follies 1929 Movietone.

Unos días después, el 2 de abril de 1930, también el Teatro Cervantes presentó la que, gracias a las últimas investigaciones, se considera la primera película sonora en español estrenada, Fútbol, amor y toros, de Florian Rey, con Blanquita Rodríguez y Ricardo Núñez en los principales papeles, como recoge Noé González en Fotos Antiguas de Albacete 2.0 en Facebook. De todas maneras, son mayoría quienes consideran El Misterio de la Puerta del Sol, de Francisco Elías, la primera película sonora rodada en español. Y así lo defendió su director en sus memorias, escritas en los primeros sesenta. La diferencia puede estribar en que Fútbol, amor y toros se presentó al gran público apenas unos días antes que El misterio de la Puerta del Sol, y además, de la primera no queda ni rastro, y sí de la segunda.

Cabe recordar que el Teatro Cervantes fue consecuencia de la sociedad que en 1918 formaron Eduardo Serna Bódalo y el entonces arquitecto municipal, Daniel Rubio Sánchez, que realizó el proyecto. El espacio escogido para levantar este espectacular teatro se situaba en la calle Mayor, 40, esquina con Tesifonte Gallego, donde en la actualidad se encuentra un comercio de la cadena Sfera -antes, El Corte Inglés, Galerías Preciados y Fontecha y Cano-, una casa propiedad de Julio Martínez Parras.

Fue el 19 de marzo de 1919 cuando se inauguró el Teatro Cervantes con la comedia de Jacinto Benavente, La propia estimación, que representó la Compañía de Felisa Herrero y Pedro Codina. Su interior era muy de la época. Decorado y amueblado con mucho confort, la sala tenía 14 palcos, 416 butacas, 28 delanteras y 100 asientos de principal, 25 delanteras y 145 asientos de piso segundo y 80 entradas generales.

Pero, evidentemente, uno de los acontecimientos más importantes -quizá, el más importante- de los que se vivieron en este Cervantes en sus 16 años de vida fue traer a los albacetenses el cine sonoro. Como se ha apuntado, fue el 11 de marzo de 1930, pero un año y medio después, el 20 de noviembre de 1931, la película  El General Crack (General Crack, 1929), de Alan Crosland, con John Barrymore, Arnita Marian Dixon, Loweel Sherman y Andrés de Segurola, fue uno de los mayores éxitos de este cine sonoro recién nacido.

Anuncio de un equipo 'Philisonor', marca que adquirió el Teatro Cervantes para mejorar sus proyecciones sonoras. / FILMOTECA DE CATALUNYA

Tal fue la abundancia de títulos que se fueron estrenando esos meses que la empresa decidía instalar en 1932 un nuevo equipo sonoro de la marca Philisonor apropiado para estas películas. Con posterioridad, ese nuevo equipo terminaría en otro cine de la capital... pero ese es otro Cuento de Cine. Por cierto, que el Teatro Cervantes cerró sus puertas en 1935 -la competencia de un cine a la última, como era el Capitol, era mucha-, y su orden de demolición llegó en 1950 ante su estado ruinoso, según el acuerdo adoptado por el Ayuntamiento, presidido entonces por Luis Martínez de la Ossa como alcalde.

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