El cosmorama llegó a la Feria de Albacete en el Siglo XIX como antecedente del cinematógrafo
Desde mediados del Siglo XIX, los visitantes de las fiestas albaceteñas disfrutaron de espectáculos pioneros como el cosmorama, predecesor del cine, y vieron cómo las últimas novedades en entretenimiento y cultura llegaban a la ciudad

Una sesión en un cosmorama con numeroso público. / Bettmann CORBIS
Que la Feria de Albacete, que atesora siglos de historia, ha sido más que un evento comercial y agrícola es incuestionable. En sus infinitas ediciones se ha convertido en un escaparate de las últimas novedades universales de entretenimiento, unidas con lo más clásico y tradicional. El cinematógrafo fue un invitado de lujo desde finales del Siglo XIX. Desde 1899 ya acudían, con sus tradicionales barracones, pioneros de la exhibición cinematográfica tales como Manuel Fernández Cuevas, procedente de Ciudad Real; Enrique Farrás Farrusini, de Lleida; Vicente Higón, de Xàtiva; Juan González Ros, de Cartagena, o Miguel Berbís, también levantino.
Pero los albaceteños y quienes nos visitaban disfrutaron décadas antes de uno de los inventos que forman parte de la prehistoria del séptimo de los artes: el cosmorama. Y es que la invención del cine no surgió de la nada. Ni mucho menos, puesto que en el prólogo de su nacimiento ya existía un notable interés por capturar y mostrar la vida en imágenes sucesivas.
Este deseo, alimentado sin duda alguna por la fotografía y por espectáculos visuales como el cosmorama, marcó el inicio de una nueva forma de entretener y, de paso, formar al público. Estas presentaciones consistían en panorámicas hechas a base de acuarela, óleo y otros materiales pictóricos, animadas por juegos de luces que simulaban el paso del tiempo. Eran puestas en escena que llevaban al espectador a conocer batallas, ciudades, monumentos y episodios históricos sin salir del paseo de la Feria.

Grabado coloreado del Recinto Ferial de 1866. / La Musa
El éxito de estos espectáculos era evidente. Todo ello debido a la dificultad de viajar dentro y fuera de la ciudad, a la escasez de diversiones y a la admiración hacia otros países, en especial europeos, cuestiones todas ellas que hicieron de estas proyecciones una distracción más que popular en ese Albacete ferial de hace más de 150 años. Así lo reflejan las crónicas que publicaba la prensa más allá de nuestra provincia.
Así, El Museo Universal, en su edición del 25 de noviembre de 1866, y en una crónica firmada por Eduardo López y González, se refería a la presencia exitosa de estos cosmoramas: "Abandonad tiendas y tenderos, lanzaos al paseo de la Feria en busca de fuertes impresiones de viaje, de profundas emociones, de trágicas historias, de horrores de naufragios, guerras navales", apuntando el artículo que la cantidad a pagar para disfrutar de estos "esparcimientos en los ambulantes cosmoramas que os salen al paso" era "mísera": cuatro cuartos.
Y esos sorprendentes espectáculos competían en el paseo de 1866 "con los teatros al aire libre de la Feria y los que se habilitan en la ciudad en agravio y daño de la higiene", que abrían sus puertas "y os proporcionan el medio de pasar, así lo queréis, los ocho días que dura la Feria, en continuo espectáculo".
Multitud de cosmoramas


Esa diversión continuaba en 1876, como publicó La Mañana (Diario Político) el 13 de septiembre, que destacó la presencia de "mil y tantos puestos de variadísimas mercancías", centenares de garitas -restaurantes de esteras-, una veintena de carros "de los 85 pueblos de la provincia", infinidad de puestos ambulantes, cacharrerías "a docenas", almacenes enteros "de ricos muebles", barracones de "exposiciones cixográficas", fieras enjauladas, "saca muelas sin enjaular", "mujeres gordas y flacas que se dejan ver", pájaros, monos y perros "sabios", "romanceros y charlatanes ignorantes", "titiriteros feroces con enormes bombos y desgarradoras trompetas", el tiovivo "que por lo visto no se mueve nunca" y "una multitud de cosmoramas".
Es evidente que la Feria de Albacete siempre ha sido punta de lanza, también en materia de cine y sus antecedentes.