Cuando el Capitol fue el Rick's Cafe Americain

27.03.2020

El Capitol acogió el estreno de 'Casablanca'.
El Capitol acogió el estreno de 'Casablanca'.

El cine de la plaza del Altozano estrenó la mítica Casablanca, a pesar de que en principio se anunció para el Teatro-Circo


Ni una semana estuvo la película de Michael Curtiz en cartelera, ya que ni público ni crítica le dieron una buena acogida


Para los cinéfilos empedernidos Casablanca es más que un clásico, es un tesoro del séptimo arte. Durante décadas, el péster de la cinta de Michael Curtiz colgó de las paredes de miles, cientos de miles de casas de todo el planeta. Y sus reposiciones han sido constantes. Es el cine eterno, el que se almacena como un tesoro en la retina del espectador, el que siempre termina enganchando. Pero no siempre fue un referente. Y de hecho, sus primeros pasos en España y, por ende, en Albacete, no fueron los esperados. Ni mucho menos.

La cinta se estrenó en la capital albacetense el viernes, 21 de febrero de 1947. Y el Capitol fue la sala escogida. Y hasta en su puesta de largo hubo anécdota, puesto que el clásico de la Warner se anunció, inicialmente, para pasarse por la pantalla del Teatro Circo, de la empresa Herreros, pero al final terminó «en la elegante sala de espectáculos de la Plaza del Caudillo», hoy, Altozano, del otro exhibidor de la capital por excelencia, José Pérez García.

Cartelera del diario Albacete del día siguiente del estreno de Casablanca.
Cartelera del diario Albacete del día siguiente del estreno de Casablanca.
En principio se anunció en el Teatro Circo.
En principio se anunció en el Teatro Circo.

De todas maneras, fue por poco tiempo, puesto que si Casablanca se estrenó en la ciudad el viernes, día 21 de aquel febrero de 1947, el lunes, 24, ya formaba parte de un pase doble, junto con Si yo fuera rey, y el 26 de febrero, miércoles, ya había sido retirada. Apenas cinco días.

Parece que el empresario se dejó influir por la «observación» que escribió el crítico del diario Albacete (E.) en su columna: «En muchos casos, la excesiva propaganda dada a una película antes de su estreno no es muy conveniente. Hay muchas personas a las que el constante grito anunciador les hace ser muy exigentes». Pues sería eso.

La llegada de Casablanca a España fue cinco años después de su presentación mundial en Nueva York, el 26 de noviembre de 1942, y no fue una fecha escogida sin razón de ser, no. Ese día fue el elegido para la invasión de las tropas aliadas de la costa norte de África y la reciente ocupación de la propia Casablanca.

En España, la primera proyección fue el 19 de diciembre de 1946 en Madrid, en el cine Callao, mientras que a Barcelona llegó a la sala Tívoli dos días después. Así las cosas, queda claro que la cinta llegó con retraso, con bastante retraso, y todo parece indicar que fue debido a ese conflicto por el que grandes productoras de Estados Unidos decidieron boicotear al dictador por su simpatía con la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial, amén del acuerdo existente en los primeros años del franquismo entre el régimen y los alemanes para promocionar el cine teutón en detrimento del norteamericano. Y su productora, Warner Bros, no fue menos.

Pero además de la demora, Casablanca llevaba en la maleta otras polémicas, como la tremenda censura a la que se vio sometida, y en el caso del doblaje, más evidente. La película -que logró tres Oscar- cuenta cómo, durante la Segunda Guerra Mundial, Casablanca se convirtió en el refugio de todos aquellos que tratan de escapar del nazismo que azotaba Europa.

Llegar a la ciudad marroquí no era difícil. Lo dificultoso estaba en huir, sobre todo si quien debía escapar estaba en la lista de la Gestapo. Pues resulta que Victor Laszlo -que en la película está interpretado por Paul Henreid- formaba parte de esa lista, un héroe de la resistencia checa que intentaba salir del país. Rick Blaine -Humprey Bogart- es la única esperanza que tiene Laszlo para alcanzar su objetivo.

Rick era un popular personaje en Casablanca gracias a su concurrido café y, otrora, amante de la esposa del exiliado checo, Ilsa, que interpretó Ingrid Bergman. Ella, que trataba a toda costa de que su esposo lograra escapar, se ofreció a quedarse con Rick a cambio de un visado, pero el personaje que encarnó Bogart tuvo que decidir entre su felicidad junto a la mujer que siempre amó o sus ideales. Ya conocen qué pasó.

Programa de mano de Casablanca.
Programa de mano de Casablanca.

Pues bien, la censura franquista cambió con un par de frases en el doblaje inicial -hubo otros dos en los años 1966 y 1983- buena parte del sentido de la historia. Y es que Rick pasó, en la versión original, de haber combatido en la Guerra Civil Española en el bando antifranquista, dentro de las Brigadas Internacionales, a luchar en 1938 como pudo contra la anexión de Austria en las copias que se exhibieron en nuestro país.

Ese detalle no fue obviado ni para los censores, ni para los exhibidores, ni para los críticos cinematográficos. Y resulta que la ojeriza con la que se trató la película de Warner Bros fue mucho más evidente en provincias como Albacete, donde la presencia de las Brigadas Internacionales fue notabilísima. Prueba de ello fue la crítica que se publicó en el diario Albacete. «Michael Curtiz, director de extraordinarias facultades, ha llevado a la pantalla un asunto interesante pero con cierto matiz de influencia propagandística (la película era un discurso antinazi evidente)», se pudo leer en la noticia que sobre este estreno se publicó el 22 de febrero.

Ingrid Bergman protagonizó al material publicitario.
Ingrid Bergman protagonizó al material publicitario.

De la interpretación de Ingrid Bergman se aseveró: «Se nos presenta con su gesto maravilloso, logrando un triunfo destacadísimo», a lo que se apunta: «Tenemos deseos de ver a la Bergman trabajar con una pareja de su categoría artística, pues hay que convenir que ninguno de los actores que en Casablanca intervienen pueden competir, ni siquiera discretamente con esta genial artista sueca». En resumen, Bogart no convenció. Qué cosas, visto lo visto con el devenir de los años y el poso que dejó el actor neoyorquino fallecido, por cierto, antes de cumplir los 60 años.

De hecho, resulta curioso que en la cartelera que se publicó en el diario local se decía escuetamente: «Éxito de la extraordinaria producción Casablanca, por Ingrid Bergman». En el programa de mano, muy bien elaborado, de esos que los coleccionistas custodian como un tesoro, sí que aparecía todo el reparto bien descrito, aunque se reproducía un pasaporte, y era curiosamente el de la Bergman. También, en el cartel de la cinta y en el afiche que se distribuyó en la ciudad -y en prácticamente todo el país- sólo aparecía impresa la imagen de la actriz sueca.

Publicidad en La Vanguardia de Barcelona.
Publicidad en La Vanguardia de Barcelona.
Así se publicitó su presentación en Madrid, en el diario ABC
Así se publicitó su presentación en Madrid, en el diario ABC

No obstante, en el afiche americano hay un primerísimo plano de la pareja protagonista y detrás aparecen los secundarios. No sucedió lo mismo en diarios de tirada nacional como ABC y La Vanguardia, donde además de mostrarse los rostros de los grandes protagonistas, también se incluyeron las correspondientes críticas cinematográficas, y en ellas es cierto que se destaca el papel de la actriz sueca, pero también el de Bogart, haciendo hincapié en el carácter propagándístico de la película, eso sí.

El nombre de la ciudad de Albacete aparece al inicio de la mítica película dirigida por Michael Curtiz en 1942